<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532</id><updated>2012-01-25T20:03:14.120-08:00</updated><title type='text'>Reflexiones de un padre</title><subtitle type='html'>El diario de un padre...y de un marido. Apuntes, notas y comentarios -con un poco de humor- sobre el matrimonio y los hijos.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>10</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532.post-8789465635945736597</id><published>2010-07-02T06:37:00.001-07:00</published><updated>2010-07-02T06:37:40.795-07:00</updated><title type='text'>EL GATO...MOJADO</title><content type='html'>&lt;strong&gt;(Si mi maestra me hubiera dejado ir al baño antes de subir al escenario…otra sería la historia)&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;Facebook. La enorme red de comunicación que crece día a día. Dónde, para muchos, los amigos de los amigos son también amigos. Un espacio de encuentros y reencuentros virtuales. De fotos y recuerdos. Con amigos y parientes (cercanos o distantes), compañeros de trabajo y de estudio. Ex compañeros de Universidad (no es mi caso), de secundaria y primaria…(y algunos de jardín probablemente ,pero uno tiene que tener muy buena memoria para recordar sus nombres).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, entre este menú, elijo “la Primaria”.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La finalicé (si mi memoria no me falla) en el 84 -casi 26 años atrás- en la Escuela Nro. 31 “Tambor de Tacuarí” (así, con el nombre completito como lo repetía en ese entonces). En Lanús.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Con algunos de mis ex compañeros nos estamos reencontrando en el facebook y ya se planea una reunión para juntarnos nuevamente. De hecho tres de ellos ya lo hicieron. Eso disparó en mi memoria recuerdos y anécdotas. Y esta tarde precisamente rememoraba en familia una de éstas que, por cierto, no fue de las más felices para mí en aquellos tiempos. Vergonzosa sería la definición más exacta. Pero como me considero bastante desvergonzado, paso a contarla (seguramente Silvia, Sandra, Karina, Walter, Edgardo, Pablo, Jorge y Adrian lo van a recordar).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo estaba en quinto o sexto grado (o sea, bastante grandecito ya). No recuerdo la fecha. Era un acto de la escuela. Esa tarde tenía que representar, más precisamente bailar un gato. Lógicamente estaba vestido para la ocasión: bombacha de gaucho, botas, camisa, chaleco y pañuelo (no recuerdo el detalle del sombrero).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahí estábamos en los preparativos antes de subir al escenario mientras otro grupo actuaba.&lt;br /&gt;De pronto, y como de costumbre tan oportunamente, sentí la necesidad de ir al baño. Me estaba haciendo pis. Traté de aguantar, quizás si calmaba los nervios se me pasaba. Con el transcurrir de los minutos las ganas fueron, digamos, muy intensas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Señorita- me recuerdo diciendo- ¿puedo ir al baño?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;- No, no. Ya subimos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Pero quiero ir al baño!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Aguantate!. Ya nos toca a nosotros- fue su respuesta tajante.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Yo trataba de pensar en otra cosa pero la vejiga me traía de vuelta a la realidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo peor que todavía faltaba unos cuantos minutos para subir. Los suficientes para haber ido y regresado del baño sin problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No daba más. Ya cruzaba las piernas….y cuando uno llega a esta instancia no hay como contenerse por mucho tiempo más…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡Vamos!- dijo la maestra- ¡Suban al escenario!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subimos. El telón estaba cerrado. Nos ubicamos: los “gauchos” de un lado y las “chinas” del otro. Frente a frente. A mí, para colmo, me tocó delante de todos; era el más cercano al público.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debajo del escenario: alumnos, maestras, autoridades escolares, madres, padres, tutores y/o encargados estaban atentos a lo que vendría...Y yo, arriba, aguantando a más no poder las ganas de orinar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-“¿Qué hago? No puedo más”- recuerdo que pensaba. Era un sufrimiento enorme. En esos instantes uno quiere que todo pase rápido. No se puede pensar en otra cosa que en el mejitorio ( o en una pared, da igual). Parece que el tiempo se detiene. Todo transcurre lentamente.&lt;br /&gt;...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando se me escapó el primer “chorrito” me di cuenta que no había marcha atrás. Como una represa desbordada sentí que se venía todo. Y se vino, nomás.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras yo evacuaba sin que nadie lo notara, se abrió el telón.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La tibia "sensación" de alivio seguía recorriendo interminablemente mis piernas mientras arrancaba la música y nosotros haciamos palmas en la introducción. Yo recuerdo que me miraba los pies. Y tenía mis piernas pegadas una a otra con fuerza. No veía rastro alguno del líquido que imaginaba amarillo furioso en el piso. Eso me hizo pensar que el “bombachón” había hecho el milagro de absorberlo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¡ADENTRO!- dijo la voz del audio.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Brazos arriba, uno-dos-tres. Cruzarse con la compañera. Yo giraba sobre su lugar. Ella sobre el que yo acababa de abandonar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;"¿Lo habrán notado?"- pensaba. "Ojalá que no".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando me di vuelta la realidad me golpeó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Primero vi mis huellas…luego los zapatos de mi compañera de baile chapoteando sobre el charco de orina. ¡De mi orina!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡El bombachón no había absorbido ni un centímetro cúbico!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo estaba ahí, en el piso de madera del escenario. Y nuestras huellas de idas y vueltas parecían esas huellas que se dibujan en el suelo marcando el camino en ciertas publicidades. ¡Fue zapateo y zarandeo sobre el meo!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Terminó el baile y veía las sonrisas dibujadas en el público mientras aplaudían. Y allá, sobre la grada, a mi vieja saludándome.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fue memorable….para todos menos para mí, claro, que lo viví como una pesadilla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Menos mal que en ese entonces no existían las camaritas digitales.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3920342138409151532-8789465635945736597?l=reflexionesdeunpadre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/8789465635945736597/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3920342138409151532&amp;postID=8789465635945736597' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/8789465635945736597'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/8789465635945736597'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/2010/07/el-gatomojado.html' title='EL GATO...MOJADO'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532.post-2553083416442126093</id><published>2009-11-22T11:57:00.001-08:00</published><updated>2009-11-22T12:17:20.803-08:00</updated><title type='text'>El chequeo general.</title><content type='html'>Finalmente decidí hacerme un chequeo general. Hace cinco años no me hacía uno, y la última vez fue cuando me operaron de apendicitis.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo estoy haciendo por un centro cardiológico que aparenta ser muy bueno; la doctora no se conformó en los análisis de orina, sangre y electro sino también que me ordenó hacerme una “eco dopler” y también uno electro de fuerza (al proctólogo, gracias al señor, por ahora lo dejamos para más adelante…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todavía no fui a verla con todos los resultados de los estudios. Pero si fui a hacerme el electro de fuerza; como ya había contado en una entrada anterior hace bastante tiempo que estoy falto de deporte y con unos cuantos kilos de más. Las únicas actividades físicas que hago es caminar y no lo hago por deporte sino porque no tengo auto. No, bueno, caminar me gusta. Y suelo salir a hacerlo con Abril y Tomás por el barrio los fines de semana. Pero no como caminata deportiva. Gimnasio tengo uno a la vuelta de mi casa pero me aburre olímpicamente. Todavía no estoy decidido que voy a hacer a partir del año que viene. La doctora me aconsejó tenis o golf. Ja, que ilusa ella. Tenis, vaya y pase pero ¿golf?...deporte burgués, diría Chávez. Yo estaba entre el chinchón y el dominó; veré luego cual de los dos es el menos riesgoso…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La prueba del electro de fuerza fue la bicicleta. Yo, que hace años no me subía a una ni como de acompañante. De todas maneras la pude superar dignamente. Pidiendo la hora, claro, pero concluyéndola al fin.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La doctora descubrió que durante la prueba me subía la presión, la mínima. Y anotó “hipertensión arterial”. Entonces me aconsejó ponerme el “aparatito” que te controla la presión ( y los latidos) durante 24 horas. Como un “holter” pero para la presión.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy al mediodía me lo instalaron. Un poco grande a mi gusto: de un lado tengo un aparato del tamaño de los viejos walkman que te hace bastante bulto debajo de la remera al punto que parece que te “afanaste” algo de un negocio. Por eso de regreso a casa evité entrar a uno. Y del otro, cruzando la manguerita por mi cuello-espalada, me pusieron en el brazo izquierda la “cinta de capitán” (un orgullo, para mí) que es la “cosa” que se infla y parece que una mano invisible te presiona el brazo cada cinco u diez minutos. Muy “cómodo”. Con esto estuve andando todo el día.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La técnica que me lo puso me aclaró que podía normalmente con la única condición que cuando el aparatito avisara (con dos pitidos) que va a tomar la presión tengo que detenerme (o sea dejar de hacer lo que estaba haciendo) y esperar a que termine. Si no, no la toma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ello implicó que mientras regresaba caminando por la calle principal de Adrogué, por ejemplo, me detuviera repentinamente en la vereda al sentir la presión invisible en mi brazo. Y para disimular me paré frente a una vidriera durante los 30 segundos que dura el control simulando interés en algún producto en exposición que, para mi vergüenza, resultó ser un local de ropa interior femenina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Burzaco, me agarró nuevamente en el túnel que cruza la estación y para no entorpecer el paso me puse junto al puesto ambulante mirando con falso interés las toallas y toallones. Muy feos, por cierto. –“Estoy mirando”-fue la clásica respuesta que le ofrecí a la señora que se acercó, supongo yo, entusiasmada pensando que era una venta segura.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Así llegué finalmente a casa. Lo tengo que tener hasta mañana domingo a las 12.30 horas ¿lo aguantaré?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;(Escrito el sábado 21/11/09 a las 16,30 h. Hace 4 horas lo tengo puesto).&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;ADDENDA&lt;br /&gt;Domingo 22 de Noviembre&lt;/strong&gt;.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y aguanté casi hasta el final. A las 11.30 me lo retiré porque no lo soportaba más. No fue cómodo dormir con el aparato. Menos mal que “mágicamente” dejó de hacer los pitidos durante la noche.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3920342138409151532-2553083416442126093?l=reflexionesdeunpadre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/2553083416442126093/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3920342138409151532&amp;postID=2553083416442126093' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/2553083416442126093'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/2553083416442126093'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/2009/11/el-chequeo-general.html' title='El chequeo general.'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532.post-7540417286640567419</id><published>2009-11-20T13:51:00.000-08:00</published><updated>2009-11-20T14:02:38.389-08:00</updated><title type='text'>La culpa...</title><content type='html'>&lt;p&gt;Hoy Abril tenía una excursión. Ella cursa la primaria por la tarde pero en esta ocasión el viaje –corto porque era a un museo en Temperley- se hacía por la mañana. Tenía que estar a las 8 y regresaba a las 12.30. Entonces la llevé yo antes de salir para mi trabajo y después, si, la retiraría mi señora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A las 7.50 estábamos en la puerta del cole. Había otros compañeritos jugando. A las 8.00 abrieron las puertas y dijeron que los chicos tenían que ingresar: -&lt;em&gt;¿&lt;strong&gt;Para la excursión la dejo acá?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt; -&lt;/strong&gt;pregunté. -&lt;strong&gt;&lt;em&gt;Si, si…fue la respuesta de la portera&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;-. Entonces le di un beso, le desee que la pase muy bien y me fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mientras me alejaba caminando observé que llegaban los dos micros que los iban a transportar. -&lt;em&gt;&lt;strong&gt;Que lindo micros&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;, pensé. &lt;em&gt;&lt;strong&gt;A ella le va gustar viajar ahí&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;.- y recordé los viejos cacharros anaranjados en los que hacíamos las excursiones –pocas, por cierto- en mi primaria.&lt;/p&gt;&lt;p&gt;A medida que seguía alejándome, pensaba si no tendría que haberme quedado esperando que se subiera al micro y desde abajo intercambiar saludos y “besos voladores” con ella. Y sentí una sensación extraña. Como que había faltado en algo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ya una vez que subí al tren no había vuelta atrás. “Vaya saber a que hora terminaban saliendo”. “Tampoco se iba a Bariloche o iba a faltar varías noches de casa”- pensé a manera de consuelo y buscando la manera de espantar esa sensación que continuaba en mi.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Unas horas después, ya superada esa “extraña sensación”, desde la oficina llamé a mi señora y le conté que a Abril la había dejado en el colegio porque me dijeron que ella tenía que entrar. Y me fui.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;strong&gt;&lt;em&gt; ¿Y no te quedaste?-&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt; me preguntó cortante mi esposa.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;¿&lt;strong&gt;Para qué?,&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;&lt;strong&gt; &lt;em&gt;si tenían que entrar y después recién se iban a ir&lt;/em&gt;&lt;/strong&gt;- traté de explicar sin demasiado convencimiento.&lt;br /&gt;- &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Como ¿para qué?-&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt; (y ahí me vi venir el "golpe"). &lt;em&gt;&lt;strong&gt;Para verla subir al micro y que ella te viera. Y la saludaras desde abajo y eso. No ves que para ella era su primer viaje?&lt;/strong&gt;&lt;/em&gt;-.&lt;br /&gt;…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y volvió esa sensación extraña...Era ni más ni menos que la culpa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La misma sensación que se siente cuando dejas por primera vez a tu hijo/a en el jardín llorando mientras te pide a gritos que no lo hagas, que no te vayas y lo dejes ahí. Y uno, por fuera, se muestra frío como un témpano y se lo entregas a la maestra pero por dentro te invade esa sensación, esa enorme angustia que te carcome el alma. Y que durará todo el tiempo que estuvo en el jardín….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Después te enterás que fue cuestión de cerrar la puerta y el llanto y los gritos se acabaron y tu hijo, una vez en la salita se olvidó de vos y la maestra te cuenta que jugó toda la tarde con sus amigos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los hijos (y las esposas, agrego) saben muy bien como y dónde asestarnos el "golpe" para que “sangre” la culpa. La que yo llamo “la psicológica” es un "arma" que saben manejar muy bien. Con eso consiguen mucho. Lo entendieron desde bebé con sus llantos. ¿Y por qué las esposas?, se preguntará más de uno…porque a veces parecen y se comportan como niñas malcriadas.&lt;/p&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3920342138409151532-7540417286640567419?l=reflexionesdeunpadre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/7540417286640567419/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3920342138409151532&amp;postID=7540417286640567419' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/7540417286640567419'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/7540417286640567419'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/2009/11/la-culpa.html' title='La culpa...'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532.post-4692800926957889319</id><published>2009-11-16T10:38:00.000-08:00</published><updated>2009-11-16T10:57:01.519-08:00</updated><title type='text'>Mi hija me tuvo al trote...</title><content type='html'>Este fin de semana, Abril aprendió a andar en bicicleta sin las rueditas. ¡Todo un logro!. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un logro compartido...porque yo logré bajar un par de kilos (habran sido gramos pero dejenme ilusionarme) ya que, a semejanza de un guardaespalda corriendo a la par del auto del presidente, estaba yo haciendo lo mismo pero junto a la bicicleta de mi hija. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahi estaba yo, bastante desacostumbrado al ejercicio físico, trotando y, lo que es más complicando,dandole indicaciones para mantener el equilibrio. O sea, corría y hablaba a la vez. Y el aire que lograba renovar en el trote lo perdía al hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, también tenía que ir atento a Tomás -su hermano- que iba con su bicicleta con rueditas apurado y protestando porque lo dejábamos atrás. Y cada tanto, ante una frenada o maniobra brusca de Abril él -que venía embalado- me daba con su rueda delantera de lleno en los tobillos. Una "agradable" sensación, se los aseguro. &lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero el objetivo se cumplió. Ella esta felíz por lo aprendido y yo tan felíz como extenuado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3920342138409151532-4692800926957889319?l=reflexionesdeunpadre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/4692800926957889319/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3920342138409151532&amp;postID=4692800926957889319' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/4692800926957889319'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/4692800926957889319'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/2009/11/mi-hija-me-tuvo-al-trote.html' title='Mi hija me tuvo al trote...'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532.post-4024356853288777524</id><published>2009-11-16T10:34:00.001-08:00</published><updated>2009-11-16T10:34:56.747-08:00</updated><title type='text'>Papá, contanos un cuento!!!</title><content type='html'>Abril y Tomás, acaban de dormirse luego de un cuento. Les encanta que les cuente historias. Pero estas tienen algo en particular, no son las tiernas historias de Blancanieves o Bambi sino que les fascina las historias… pero de miedo!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ellos me piden que les cuente “cuentos de terror”, no importa el momento del día pero si prefieren uno antes de dormirse. No es un terror sangriento, aviso. No les hago películas a al estilo de “martes 13” o “scream”. No, para nada. Eso es morboso. Las historias que les cuento tienen un poquito de duendes, gnomos…unos gramos de fantasmas y aparecidos, algunos con buenas dosis de b rujas, salpicados por presencias extrañas y, un poquito, para que mentirles, de luces raras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lógicamente, los cuentos están inspirados en las numerosas historias que he visto y leído. También escuchado; porque he conocido gente que me han contado también de experiencias extrañas, principalmente con luces u ovnis. Pero a Abril y a Tomás les encantan las historias de brujas y fantasmas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Además, si son sobre cosas que “me pasó a mi” mucho mejor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Aclaro, a mi nada me ha pasado pero ellos piensan (o hacen que creen) que si me ha ocurrido infinidad de cosas. La culpa la tengo yo, lo reconozco, que les invento todo tipo de historias que pudieron acontecer en cualquier lugar y momento del día: en la oficina, en el viaje en tren, en el barrio, en el colectivo. Si me baso en los cuentos que les narro he viajado más veces en tren con duendes y brujas que con personas. O en la oficina, según la historia, he tenido encuentros con seres extraños, de computadoras que escribían solas y fantasmas golpeándome el ventanal, a mis espaldas, en pleno piso 22. De todas, lógicamente, logro escapar sano y salvo. Lástima que la única que no me cree las historias excusándome de la demora en el regreso a casa es mi señora!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Incluso, les digo más, he llegado a transformar el tan burocrático y pesado trámite del DNI en una historia con fantasmas y aparecidos que no solo fascino a mis hijos sino que también aterrorizó a los hijos de otras familias (esa vez me inspiró mucho las caras de ciertas empleadas, je, je). Porque esa es otra. Yo me olvido que a mis chicos les gusta mucho las historias pero a otros niños no tanto. O mejor dicho, les gusta escucharlas pero después los padres se acuerdan “gratamente” de mi, de mi madre y de toda la parentela cuando sus hijos que iban solos al baño, o dormían de igual modo en sus habitaciones de pronto piden a gritos la presencia de un adulto cada vez que quieren orinar o se les aparecen, a mitad de la noche, en sus camas porque no pueden dormir solos. Pero es por un tiempito nomás…una semana, quizás dos ya que después se les pasa. Y ojo, porque si esos chicos me vuelven a ver me piden que les cuente otras historias. Pero yo, ante las miradas amenazantes de los padres, prefiero abstenerme… a veces solo a veces.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Debo reconocer también que no siempre estoy inspirado para las historias. Y eso lo sufren mis hijos. Hay noches que empiezo un cuento y de pronto me despierta mi hija gritando enojada que no entiende lo que narro porque el sueño me hizo entrar a desvariar. La historia, pasa así, a tener un sin sentido enorme. Tan grande como el sueño que me "poseyó" en ese momento. Muchas veces ni recuerdo lo que terminé diciendo porque que me quedé dormido antes, mucho antes, que ellos muy a pesar de sus gritos y quejas. Lástima que no conocen la palabra “bizarro” porque podría excusarme de que de eso se trata esos cuentos…pero les mentiría. ¿Más todavía?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hasta el momento no he visto signos contraproducentes ni han asomado traumas en Abril y Tomás por las historias que les narro, es más, luego se duermen plácidos y tranquilos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Digo yo, ¿no serán los hijos de los Adams? Bueno, dicen que yo tengo un parecido a Homero pero no precisamente al de esta familia de locos sino al otro… al de Springfield.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y colorín, colorado, esta historia se ha terminado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3920342138409151532-4024356853288777524?l=reflexionesdeunpadre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/4024356853288777524/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3920342138409151532&amp;postID=4024356853288777524' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/4024356853288777524'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/4024356853288777524'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/2009/11/papa-contanos-un-cuento.html' title='Papá, contanos un cuento!!!'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532.post-3714273662946528842</id><published>2009-11-16T10:31:00.000-08:00</published><updated>2009-11-16T10:33:40.148-08:00</updated><title type='text'>Mis vecinos están de fiesta...</title><content type='html'>Y cuando ellos festejan algo, sabemos muy bien lo que va a pasar. De hecho, está pasando en este preciso momento; en la casa contigua.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sus vecinos, o sea todos nosotros y me arriesgaría a decir toda la manzana, estamos escuchando su música a todo volumen. Y para colmo de males… cumbia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cumbia y gritos. Porque también acostumbran acompañar la “melodía” con gritos, gritos de alcohol, supongo. De cerveza o vino, da igual.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Acaban de escucharse dos alaridos seguidos. Y los enganchados de cumbia que no paran ni un minuto…este ritmo tan pegadizo…porque te pega en el marote como un martillo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Me pregunto, ¿ por qué no se quedará afónico mi vecino? Corrección, ¿por qué no se quedará afónico mi vecino y el que lo acompaña en su grito?, hacen un duo. Dos, a falta de uno.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero esto recién empieza. Este coctel explosivo (para las cabezas de sus vecinos) de cumbia, gritos y vaya a saber que más durará toda la noche. Hasta las 8 am aproximadamente. Si, si….son de larga duración. Y al final vendrá la despedida en la puerta, saludos a los gritos a toda la parentela.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Otro grito…)&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Y otro).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Como no vivo en departamento (donde hay ciertas reglas que cumplir), no hay manera de hacerlos razonar. Después de todo no ocurre todos los días….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;(Y muevaaa..y muevaaa...muevaaaa..muevaaaa…) ahí está mi vecino, otra vez, imponiendo el ritmo!. A esta hora ya está eufórico...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ojo. Por la tarde ya había pistas… dos globos colgados en la reja del frente lo anunciaban, una buena forma de advertir a sus vecinos de lo que iba a ocurrir. Y pensás: cumpleaños… cagamos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mi señora no puede dormir. Y no sé que es peor…aguantar la música o los rezongos de ella. Porque yo , como la gran mayoría de los hombres, apoyo la cabeza en la almohada, me das…no digo cinco, diez segundos quizás.. y me quedé frito.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Subieron el volumen…parece que se coparon. Más euforia aún. Se van a levantar hasta los muertos del cementerio de la esquina.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un apagón general sería una solución pero, solo en parte, porque pondrían el stereo del coche. Y todo sería casi igual. Al menos, la musica no retumbaría en las paredes.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por eso cuando mis vecinos están de fiesta….mi mujer dispara. Se va a la casa de mis suegros porque no aguanta el ruido…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Bueno, pensándolo bien, después de todo no es tan malo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Son buenos vecinos, mis vecinos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En Burzaco, siendo las 00.30 horas.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3920342138409151532-3714273662946528842?l=reflexionesdeunpadre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/3714273662946528842/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3920342138409151532&amp;postID=3714273662946528842' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/3714273662946528842'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/3714273662946528842'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/2009/11/mis-vecinos-estan-de-fiesta.html' title='Mis vecinos están de fiesta...'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532.post-3884306411378886841</id><published>2008-12-09T13:06:00.000-08:00</published><updated>2008-12-09T13:07:43.884-08:00</updated><title type='text'>El armado del árbolito navideño.</title><content type='html'>&lt;a href="http://3.bp.blogspot.com/_SSTwYTVIXcc/ST7eCqSYhkI/AAAAAAAAAWE/b-VGVm8qq1w/s1600-h/arbolNavidad.jpg"&gt;&lt;img style="display:block; margin:0px auto 10px; text-align:center;cursor:pointer; cursor:hand;width: 324px; height: 400px;" src="http://3.bp.blogspot.com/_SSTwYTVIXcc/ST7eCqSYhkI/AAAAAAAAAWE/b-VGVm8qq1w/s400/arbolNavidad.jpg" border="0" alt=""id="BLOGGER_PHOTO_ID_5277899950617298498" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;Se vienen las fiestas. Momento de armonía (bueno, se supone), tiempo de organizar dónde se pasa noche buena, y dónde fin de año. En fin, una serie de acontecimientos familiares que más de uno quisiera eludir. Por suerte, no es mi caso. Tampoco el tema de esta entrada porque las siguientes líneas van dedicadas al armado del arbolito navideño pero con un plus…la “ayuda” de los hijos pequeños.&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;Ciertamente la cosa empieza antes, desde el momento que uno tiene que ir a comprar algunos adornos para el árbol.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;El lunes al mediodía no tuve mejor idea que proponer ir al supermercado con mis hijos Abril -de 6 años- y Tomás -de 3- a buscar los mentados ornamentos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era la una de la tarde cuando llegamos al super. El calor agobiaba afuera….pero también adentro. No recuerdo si tienen aire allí pero lo cierto es que no se sentía.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ingresé con los niños al sector navideño, y empezó la búsqueda…y también el fastidio. De entrada, había mucha gente. Bueno, al fin y al cabo yo fui el de la ocurrencia. Los chicos, como era de esperar, empiezan a meter todo lo que les gusta en el chango y yo entonces ocupaba el tiempo en sacar lo que ellos ponían. Cajitas y figuras de Papá Noel musicales eran sus predilectos. También de las otras, sin música. Bolas blancas, doradas, azules, grandes, chicas…todo lo que encontraban, metían en el changuito. ¡No toques eso!. ¡Dejá aquello!. ¡Cuidado que se rompe!&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-&lt;strong&gt;Basta!; dejemos que mamá elija. Nosotros vayamos a ver los juguetes&lt;/strong&gt; –dije, tratando de dar una solución a la situación (previsible, diría más de uno). Error. Fue peor la cura que la enfermedad…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por la tarde noche, luego de una merecida siesta, desembalé el árbol y preparé los adornos, los viejos y los nuevos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los chicos que estaban haciendo de las suyas en otro lado, ante este movimiento, se acercaron y se pegaron a mí...y como es uno de esos momentos que uno siempre sueña hacer con sus hijos, les propuse armar el arbolito juntos&lt;strong&gt;.&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno los ve en las películas. La familia unida arma el árbol navideño. Con algunas diferencias, claro:&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;br /&gt;En las películas –yanquis, por lo general- están sentados al calor de los leños, con los chicos ayudando a poner las bolitas mientras entonan algunos villancicos…&lt;/strong&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Pero la vida real es distinta ¿cuándo lo voy aprender? &lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;En casa, estaba yo sentado en el piso frente al ventilador porque el calor era insoportable. Mis hijos, a su manera, trataban de ayudar pero era más lo que rompían las bolitas (ejem… ustedes me entienden) que las que colgaban…Otra que villancicos…si el viejo Noel me escuchara en ese momento!… &lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;&lt;/strong&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;strong&gt;¿&lt;/strong&gt;Momento de fraternidad y alegría?… No, lo mió fue un momento de fastidio y estrés….pero en familia, claro.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tengo un enunciado para estos casos: “&lt;strong&gt;La paciencia en el armado de un arbolito con hijos pequeños deberá ser tan grande como grande es el arbolito”&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/strong&gt;Lo contradictorio es que uno no aprende. Porque el año pasado me pasó lo mismo…y seguramente el siguiente también lo armaremos juntos. Son esas cosas de lo que uno en el momento se queja y reniega, pero ¡como se disfruta cuando lo ves terminado!, porque sabe que, en definitiva, cada uno puso lo suyo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;strong&gt;¡Felíz Navidad!&lt;/strong&gt; &lt;/div&gt;&lt;br /&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3920342138409151532-3884306411378886841?l=reflexionesdeunpadre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/3884306411378886841/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3920342138409151532&amp;postID=3884306411378886841' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/3884306411378886841'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/3884306411378886841'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/2008/12/el-armado-del-rbolito-navideo.html' title='El armado del árbolito navideño.'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://3.bp.blogspot.com/_SSTwYTVIXcc/ST7eCqSYhkI/AAAAAAAAAWE/b-VGVm8qq1w/s72-c/arbolNavidad.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532.post-2977797912018536177</id><published>2008-07-07T15:34:00.000-07:00</published><updated>2008-12-03T04:51:46.061-08:00</updated><title type='text'>9 de Julio...no actúa. Zafamos!....</title><content type='html'>Hasta ahora, y no creo que cambio de parecer, la maestra de mi hija no nos avisó a través del "cuadernos de comunicaciones" que ella actuará para el 9 de Julio. Bueno, para el acto en conmemoración del 9 de julio porque ya no se estila hacer el acto el feriado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por ahora zafamos!. Si, ya sé que también es lindo ver a una hija actuar en el escenario de la escuela pero no va a faltar oportunidad.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Para el 20 de junio, sin ir más lejos, Abril tenía que actuar de dama antigua. Fue la primera vez, creo, que mi señora y yo no discutimos al respecto de quién le hacía el vestido. Decidimos rápidamente que se alquilaría a un costo accesible. El vestido era realmente hermoso. Y asi también le quedaba. Todo iba sobre ruedas. Pero..siempre hay un pero:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una semana antes al acto, a Abril le agarra anginas. La viral, esa que anda dando vueltas. Tos, mocos, dolor de garganta, nebulizaciones, etc. Como al jugador clave del partido la tuvimos en reposo y sin ir al colegio por cuatro días. Cuiándola para el acto; que era el viernes 20. El jueves avisamos en el colegio que ella, a pesar de haber faltado, iba actuar; pero esa mañana amaneció con temperatura y el día estaba espantoso (lluvia, viento y frio). Colofón: no pudo ir y el vestido se devolvió sin tocarse. Y ni una foto le pude sacar!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No hay caso, viejo. Con chicos no se puede hacer planes ni para el día siguiente.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3920342138409151532-2977797912018536177?l=reflexionesdeunpadre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/2977797912018536177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3920342138409151532&amp;postID=2977797912018536177' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/2977797912018536177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/2977797912018536177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/2008/07/9-de-juliono-acta-zafamos.html' title='9 de Julio...no actúa. Zafamos!....'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532.post-4609386716847414146</id><published>2008-05-14T14:18:00.000-07:00</published><updated>2008-05-14T14:25:13.833-07:00</updated><title type='text'>A la reconquista del control remoto...pero ¿vale la pena?</title><content type='html'>Sentarse a mirar televisión, la verdad, nunca fue mi devoción. Creo haber invertido unas cuantas horas frente a la TV pero no las suficientes para considerarme "adicto" a la misma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;De chico (soy del ’72, es decir, mediados de los ‘70 y principio de los ’80) miraba TV pero, claro, el cable no existía y la programación apta para ver algo que podía llegar a interesarnos era poca.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los programas infantiles o los dibujos animados tenían su horario -generalmente a la tarde, durante la merienda- y chau, hasta el otro día no había nada más para ver. Y a jugar. O, en el peor de los casos, a hacer los deberes de la escuela. (La "compu" no existía y los únicos juegos electrónicos los veía una vez al año en Sacoa de Mar del Plata).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No voy a entrar en la discusión de que si antes era mejor y más divertido que ahora, porque no es el tema de estas líneas (sólo digo: ¡SIIIII, ANTES ERA MUCHO MEJOR!).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, en la adolescencia, (mediados y finales de los ‘80) la televisión también formaba parte de nuestras vidas pero tampoco era algo alarmante. Entre el colegio, la tarea (aunque nunca me destaqué por el estudio) y otras cuestiones de la edad...no era una cuestión preocupante el tiempo que miraba la televisión; al menos, en mi caso. El cable, que no recuerdo cuando llegó a la Argentina, lo habremos instalado en los 90 (cuando nos decían, entre tantas sanatas, que "estabamos en el primer mundo").&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la época del boom de la tv por cable fue cuando me sentaba a mirar más televisión (hablo en pasado porque hoy no tengo cable, por fortuna). El "zaping", como les pasa a muchos, era programación habitual. Sentarse a cambiar de canal y pasar por tooooodos los canales podía ocuparme más tiempo que mirar un programa. Y eso, claro, pasa ante tantas ofertas ...de bodrios, en buena medida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿A dónde apunto con todo esto? A que si bien no miraba mucha televisión, yo si tenía mi momento. Y no necesariamente a la medianoche. Si quería mirar un programa a lo mejor tenía que batallar -con mis hermanos, generalmente- pero tenía muchas chances de lograr mi objetivo, de ganar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El control remoto era -y es- el "arma" preferida y deseada a la hora de mirar la televisión. Especie de “bastón de mando”…de “cetro de poder”, lo dominas todo desde el sillón. Había opciones, claro, porque te podías levantar a cambiar tantas veces fuera necesario pero quién tenía el control remoto corría con ventaja. Terminaba ganando por cansancio. Sin embargo, en nuestra infancia, ese “aparatito mágico” no existía, y las “luchas” se libraban cuerpo a cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La conquista del control remoto -en una casa de familia numerosa- podía ser también una lucha intensa y ardua; y la victoria, reconozcamos, se disfrutaba. Cada tanto había que mantenerse firme con lo que uno quería ver porque en el primer descuido venía el cambio (de canal).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cada tanto la intervención de mis viejos, podía llevar a una "tregua": hoy le toca a fulanito, mañana a menganito, y así sucesivamente. O, quizás, si la pelea continuaba, lo determinaban más democráticamente: apagaban la televisión, un “bife” a cada uno y san se acabó!.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, debo reconocer, la "derrota" en mi caso es desastrosa. Mis hijos me pasan por arriba. ¡Es un atropello!. Abril y Tomás –de solo 6 y casi 3 años- lo dominan todo. Tengo que tolerar programas que jamás en mi vida pensaba que iba a mirar. Programas -infantiles, y no tanto- que pueden llegar a dañar la salud mental de un padre. Y no por el tipo del programa porque algunos son buenos (¡solo algunos, dije!) sino por ¡la cantidad de veces que los tengo que ver! ¡La reiteración es dañina!- ¿por qué no lo dicen los pediatras?. Al extremo de que los chicos recuerdan de memoria lo que se dice en los diálogos y se anticipan a lo que pasa. Hoy, por ejemplo, voy a cenar con "el muro infernal" mientras mi hijo se la pasa repitiendo: -tres, dos, ¡muroooo!- llevando su puño, a manera de micrófono, a la boca. Y Marley pasó a remplazar a Barny.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Luego, viene la lucha más dura: porque mi hija –de 6 años, recalco- quiere ver “Bailando por un sueño”, dónde los culos y las tetas están a la orden del día. Y...no es que sea moralista, pero ¡viejo, paren la mano! ¡Mi hija quiere bailar "a lo gato"!. ¡POR FAVOOOOOOORRR!...Cuando me dice: -pá, mirá como bailo-, comienza a contorsionarse de un lado para otro con una mano en la cabeza y la otra en la cintura -pero no al estilo Xuxa- sino al mejor estilo "Luli Zalazar". Es más lo que le cambio de canal que lo que mira de programa (por suerte!). Es difícil explicarle que no es un programa para ellos cuando en la tribuna hay una gran cantidad de chicos presentes entre el público, y más patético es todavía cuando supuestamente hacen todo por solidaridad. Una verdadera falta de respeto hacia las genuinas acciones solidarias.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y eso de cambiar de canales –aún cuando no estamos prestando mucha atención a la televisión- los padres estamos entrenados, es una especie de “instinto”; porque es demasiado frecuente que mientras están mirando un programa para su edad, de pronto, en la propaganda te muestran a dos en la catrera casi en bolas, porque es el aviso de la novela de la tarde. O a un gato "bailando" en un caño...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y las puteadas... bueno, ya no sabemos como disimularlas: ¿que dijo, pa?...y viene la sanata. Pero, en definitiva, la puteada no es lo más grave. Pero, eso si, van a recordarla para siempre y la sabrán usar a la perfección. Ubicándolas en la oración de forma exacta y precisa... y, claro, en el momento menos indicado: en el colectivo, en el tren, en casa con visitas, etc.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Pero volvamos a la TV y al dominio de la programación, tema central de esta nota.Por fortuna, ya lo mencioné, no tengo cable; por lo que no sufro el síndrome de 24 horas de "cartoon network" o "disney chanel". Son programaciones más acordes para ellos, lo se; pero ¡perdería como en la guerra! ¿Cómo compito contra programas infantiles todo el día? Sin embargo, aún sin el cable, padecemos otra situación que no dista demasiado, imagino, con 24 horas de programación infantil. Y es la siguiente:&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno, contento, les regala una película infantil, un video o DVD. ¡Perfecto, tienen un rato con que entretenerse!- imagina. La miran por primera vez, la ven por segunda vez, la ven tres, cuatro, cinco...diez...quince...veinte...veces!. Y digo mal, ¡LA VEMOS!, porque no importa la hora, la quieren ver en todo momento, a la hora de desayunar, de almorzar, de cenar...y sus “ganas” son más fuertes cuando quiero ver algún programa que me interesa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora me estoy memorizando "the bee movie" -"la película de la abeja"- porque mi hijo Tomás no quiere ver otra. Le compré unas cuantas más para que, al menos, varíe de títulos pero no hay caso. Es más, les confieso que tanto vi la película que terminé encariñándose con el personaje. Ahora, cuando veo una abeja revolotear en mi casa, la miro y trato de escuchar a ver si me habla (pero gracias a la película me enteré que las abejas tienen prohibido hablar con los humanos y, por lo visto, es una regla que estas respetan a rajatabla). Tampoco intento matarlas, ni aún cuando están a punto de clavar su aguijón en mi piel; porque, si mi hijo me viera, podría generarle un trauma.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Uno quiere imponer su autoridad como padre, intenta poner límites pero ¡que bien saben romperlos!, los límites, digo. Usan esa estrategia tan buena y tan bien complementada de: llanto, pataleo, grito agudo –el más efectivo, por lo visto- que decís: -“Ma sí, pongamos la abejita". Error, si, ya lo sé. Pero también es error levantarlo de la cuna a la madrugada cuando lloran, según los pediatras, pero ¡uno quiere dormir!. Acá pasa lo mismo, ¡quiero ver un poco de TV y, en lo posible, en silencio! Debo confesar que he pensando en rayarle el DVD pero no sería una buena técnica: ¿que si me sentiría mal? Noooo, ¿cómo le explicás que se rayó y no lo puede ver?. Puede ser peor....ya lo intenté.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Hoy, miro televisión recién cuando se duermen. Miro un poco el noticiero de la medianoche y chau. Esa es mi programación. El cansancio me termina venciendo, a pesar de estar entrenado con las "batallas" por el control remoto que tenía con mis hermanos y que eran más numerosas. Pero esas eran de “fuerza” y éstas, las que los niños emprenden con uno, son “psicológicas”.&lt;br /&gt;¡Hoy cómo cuesta re-conquistar el control remoto!... ¡cuesta tanto como comprar otra televisión!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3920342138409151532-4609386716847414146?l=reflexionesdeunpadre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/4609386716847414146/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3920342138409151532&amp;postID=4609386716847414146' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/4609386716847414146'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/4609386716847414146'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/2008/05/la-reconquista-del-control-remotopero.html' title='A la reconquista del control remoto...pero ¿vale la pena?'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-3920342138409151532.post-8658207429526661510</id><published>2008-05-13T15:50:00.000-07:00</published><updated>2008-05-13T15:59:51.957-07:00</updated><title type='text'>Empezaron las clases.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;Nota: Escrito en &lt;a href="http://unamiradadesdelsur.blogspot.com/2008/03/empezaron-las-clases-reflexiones-de-un.html"&gt;Una Mirada desde el Sur&lt;/a&gt;, el día jueves 6 de marzo de 2008&lt;/span&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El lunes empezaron las clases. Bueno, en gran parte del país. Mi hija, Abril, empezó 1º grado. Todo un acontecimiento para ella, y para nosotros, claro. Estaba muy ansiosa (mi señora, que está todo el día en casa, también!..).Desde hace semanas que, Abril, viene preguntando cuando era el día, y éste finalmente llegó. Obviamente tuvo su preámbulo: el armado de los útiles, la mochila, el uniforme, etc. ¡Ah!, y el llenado de interminables formularios con la firma del padre-tutor o encargado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por un lado, tenemos el asunto de los útiles. ¡Un presupuesto! Los precios siempre se disparan excepto para Moreno (y no Mariano, aclaro) sino guillote: “el hombre manos de tijera” en el INDEC.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por otro lado, señores, hay que empezar a mostrar la destreza que uno (no) tiene como, por ejemplo, para forrar un cuaderno. Debo reconocerlo, no me dieron el don de la habilidad manual, dónde siempre fui un desastre. Mi señora, Nancy, se encargó -y se encarga- de eso, mufeando y luchando con el forro y el “contac” que le puso arriba. Y también, quejándose de que yo no la ayudaba. Solidario, le facilité un dedo para el “apretá acá” y “teneme esto”. No me pidan mucho más en estas cuestiones. Ya durante el jardín tuvimos que hacer muchas cosas que, en buena medida, también lo hizo Nancy, aunque hable en plural: Escribimos cartas, narraciones en carpetas gigantes, forramos cajas (¡tan complicado, algo que parece tan simple!), recibimos la visita de muñecos viajeros, y hasta de la Virgen (es un colegio religioso, apunto).&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tener que salir a comprar algo inesperado, que a la "señorita" se le ocurría pedir para el día siguiente, era algo habitual. Más de una vez mi señora me ha llamado al celular para decirme, por ejemplo:-Abril ,mañana tiene que llevar un… gorro. Y yo, volviendo del trabajo tipo 20.00 h., con todos los negocios cerrados o a punto de cerrar, tenía que buscar ese bendito gorro. ¡Y no cualquier gorro!. -Un gorro de cumpleaños!-, era –quizás- la exigencia o, a todas luces, las intenciones de complicar la búsqueda. Y, claro, en Capital -o Ciudad Autónoma de.... pero nadie la llama así- dónde trabajo, no hay un solo cotillón. O al menos, no por el microcentro. ¿Y dónde busco un gorro de cumpleaños?...cuando llegaba a Burzaco, todo estaba cerrado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Era frecuente que ocurriera esto porque mi hija –que va al turno tarde- volvía en combi, y las vueltas que ésta daba le ocasionaba que recién llegara a casa una hora después de haber salido del jardín. Y en pleno invierno, mi señora con Tomás -el bebé- no podía andar saliendo a comprar; más aún viviendo en una zona que no es comercial.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y cuando el pedido eran bichitos? Esos pequeños insectos que, cuando los necesitas, nunca aparecen. "Traer un caracol", quizás, te anuncia la nota. Y uno, tranqui, dice: bueno, en el jardín siempre hay. Y cuando lo buscás…¡pluf, desaparecieron!. -¿Será época del caracol?- te preguntás. Y cuesta un triunfo encontrarlo y terminás metiéndote en jardines vecinos hasta descubrir uno pequeñito; nada que ver con los gigantes que siempre viste en el tuyo…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¡Ah!, y formularios para llenar tampoco faltaron.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;¿Y con los disfraces para los actos? Claro, normalmente uno dice: -Pero, dejá, se lo hacemos nosotros…. Y ese vestido especial que te piden o ese uniforme de granadero –para los varones- terminan siendo una masa de papel y cartón arrugado por el pegamento, que a lo que menos se parece es a una vestimenta. Y terminás a última hora saliendo a comprarlo o, rogándole a una señora que lo haga; a esa misma señora que, desde un principio, los otros padres y tu propia esposa te recomendaron. Y especialmente la sugerencia hecha por tu esposa, te resonará constantemente en tu cabeza...porque ella se encargará de eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Todo ese esfuerzo, claro, luego se compensa cuando uno mira embobado a su hija/o haciendo algún movimiento –descoordinado, probablemente- pero en ese momento será la mejor actuación protagónica de la historia. Pero es lindo, che!; a pesar de éstas líneas en tono de humor.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Y es bueno acompañar en la enseñanza a nuestros hijos. Y mucho mejor…si los acompaña la madre…je,je. &lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/3920342138409151532-8658207429526661510?l=reflexionesdeunpadre.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/feeds/8658207429526661510/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=3920342138409151532&amp;postID=8658207429526661510' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/8658207429526661510'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/3920342138409151532/posts/default/8658207429526661510'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://reflexionesdeunpadre.blogspot.com/2008/05/empezaron-las-clases.html' title='Empezaron las clases.'/><author><name>Juan Pablo Gómez</name><uri>http://www.blogger.com/profile/07688436328949849329</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry></feed>
